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martes, 10 de marzo de 2009

La nueva presidente comarcal IV

Maribel Martín además de ser inteligente, reflexiva, libre y combativa, porta la Belleza. Una Belleza no sólo estética; primordialmente, ética.

Este concepto de Belleza ética, que tan bien explicaron los famosos filósofos griegos y los no menos famosos filósofos romanos, con los términos Kallos y pulchrum. El mismísimo Santo Tomás de Aquino, explicó los cuatro transcedentales a los que debía optar el hombre  para ser una Buena persona: unum, bomun, verum et pulchrum.

El propio Platón al que tanto admiramos como filósofo y medio, nos compuso su Kallopolis, la ciudad bella, donde hacía residir a las almas Bellas, Buenas y Verdaderas, únicas.

La Belleza o Pulcritud que Maribel Martín porta, la quiere transmitir al Partido Popular, para que éste esté formado por Almas Bellas, Almas Verdaderas y Buenas, únicas.

Con esto dice no a que se entremezcle en la Belleza del Alma la concupiscencia y el egoísmo que la ciega en su precisión de conocimiento y reflexión, como bien intuyó dialécticamente Platón y que él mismo explicó de manera Enorme.

Con esto dice no al clientelismo del voto de trueque, dice no a esa manera de funcionar que va en contra de la discrecionalidad del poder, contra la autonomía de la norma y que sólo provoca malestar y frustración y deserciones.

Con esto dice no a la uniformidad, a la opacidad, a la ausencia de crítica.

Al famoso rodillo que, además, arrodilla.

El kallos, la Belleza ética y que provoca en todos los que se acercan a la misma, el voto libre, para que el Partido no se convierta en una razón en sí mismo y la razón de quien manda, sino que sea el lugar de información y conocimiento, de elección efectiva.

O el pulchrum latino, pura ética del orden y la claridad.

Democracia real, verdadera ética.

El mismo orden y la mismísima claridad que todos deseamos vivir y que sentimos y que hoy quiero alabar y reconocer aquí, en la dirección marcada por el tío Voris en la Junta Gestora Local de 1998 al 2002 (y que centrifugó al propio presidente comarcal hasta tal punto que el mismísimo presidente comarcal se la cargó, pero eso es otra historia o es historia), puro romanticismo político.

Orden y claridad, información y efectividad como la de aquella Junta Gestora Local, es lo que principalmente y personalmente me convence en la oferta de Maribel Martín, una mujer inteligente, libre y combativa, a todos vosotros/nosotros.

¡Avaladla, votadla!

Ella puede.

Todos podemos.

La nueva Presidenta Comarcal del PP (III)

Maribel Martín es una mujer combativa.

La manera de ser combativa por parte de esta inteligente mujer, de mirada cristalina y muy transparente, se inicia en el respeto a los demás. Respetar, es decir, aceptar y comprender tal y como son los demás, aceptar y comprender su forma de pensar aunque no sea igual que la nuestra, aunque sea igual que la nuestra.

Veréis a Maribel acercarse al Presidente de la Diputación, al Presidente de la Junta, al Alcalde de Aranda de Duero, al actual Presidente Comarcal, ex – alcalde de Aranda, aceptándolos y comprendiéndolos.

A continuación, sin duda, pondrá su persistencia y su tenacidad a trabajar en aquello que cree, polemizará y luchará contra quien se oponga a lo que ella cree, siempre con las argumentaciones razonadas vuestras, no desde la prepotencia.

Maribel no es prepotente en su combatividad, no abusa del poder, no domina al resto de las personas, porque las considera personas, y no pretende creerse mejor que los otros, que sois sus amigos, y tratarlos como trapos sucios. Sabe Maribel de sobra que estas personas que actúan desde la prepotencia son aquellas personas que poseen una autoestima muy baja y la manera de elevarse la autoestima es tratando a los demás como seres inferiores, a los que puede pisotear.

Mientras escribo estas líneas, me preguntó ¿cómo es posible que hallemos personas en la vida capaces, a pesar de su propia conciencia de apoyar a estos seres prepotentes? El miedo. El miedo es la respuesta.  Estas personas que apoyan a pesar de su conciencia a estos seres prepotentes lo hacen por miedo.

Si hubieseis visto el miedo tal y cómo se manifestaba el otro día en la mirada de un hombre sencillo, en las palmas de sus manos, en cada año de trabajo dibujado en sus callos de tierra y labranza.

Si lo hubieseis visto como yo, en la mirada de una mujer que planchaba y se tapaba los ojos para no mostrar sus lágrimas mientras nos aseguraba que no era su intención pero que no podía… ¡que si  se sabía!

Maribel quiere combatir la existencia de este miedo entre los afiliados de su partido y lo primero que desea es ofrecerles la Presidencia del Partido a ellos, porque es vuestra. Porque el aval que le otorgáis y vuestro voto, no es para ella, no para auparla a ninguna presidencia ni a la prepotencia que otros abandonen.

¡No!

Vuestro aval y vuestro voto os lo otorgáis a vosotros mismos, sin duda, para que os liberéis del miedo, al fin.

Ella puede. Todos podemos.

martes, 17 de febrero de 2009

La nueva presidenta comarcal del PP (II)

Maribel Martín es una mujer que trae y porta y dona un aire de renovación y libertad, y éste debe propiciar que se oxigene y resucite a todos los que participaban pero cayeron en un coma que va para eterno, y que son aquellos mismos que renunciaron en su día a compartir un proyecto opaco y excluyente.

Maribel Martín es una mujer que no sólo es aire de renovación y libertad, esta mujer misma, con su sonrisa transparente, con su mirada franca, es la libertad que se precisa en estos momentos de crisis de identidad y resultados que son evidente y puramente negativos.

Libertad para que tú palabra sea considerada y la veas representada en el discurso que desarrolla tú presidente comarcal y no decidas retirarte al triste coma que nos envuelve a todos. Una vez  más, no. ¡No! No a la tristeza de la continuidad.

Libertad para que sientas que tu opinión merece ser tenida en cuenta, a pesar de que pueda aparecer como muy excéntrica, como inocente. La inocencia es la imagen viva de Maribel Martín.

Libertad para que se propicie un ambiente tal que la opinión que tu estableces y que comunicas se considere una opinión de autoridad, en pie de igualdad con la opinión de los otros participantes en el desarrollo político (incluyendo a tu nueva presidente comarcal, Maribel Martín) Ninguna autoridad por encima del afiliado.

Libertad para decidir cuál de todas las opiniones de autoridad que participan es la que encamina a la Ribera, a Aranda y a todos los ciudadanos de nuestra Villa y de nuestra Ribera, sin distinción de programas, a una realidad plena y satisfactoria; y rechazar, por lo negativo que ha resultado para nuestra Villa y la Ribera, “el espíritu de sepulturero”, esa política, devastadora para los ciudadanos, que consiste en tomar medidas pero incapaz de propiciar soluciones, que proporciona dividendos políticos para el gobernante. Desde luego, podéis estar seguros, y empeño mi propia vida en ello, que Maribel Martín no es así.

Maribel Martín es una mujer veraz hasta lo inconveniente; es una mujer que no se equivoca porque valora la inteligencia de las demás personas por encima de la propia; es una mujer que no se extravía porque hace tiempo que no se deja engatusar por la sonrisa del ilusionista, por la palabra del ventrílocuo, por el beso del fementido político.

Ella puede. Todos podemos.

 

lunes, 9 de febrero de 2009

La nueva presidenta comarcal del PP (I)

En el mundo de la política, soy más autodidacta que profesional, y no aspiro a cargo alguno, siempre cargante: acaso porque nos rodean aquéllos que sí aspiran, que acaban respirando sobre el resto del mundo los gérmenes de su envidia. No soy envidioso.

Cada vez que alguien que aspire a ellos y me pida mi confianza y apoyo, he decidido mirarle la profundidad inconsciente de su alma: pues desconfío de mí, de todas mis equivocaciones con los anteriores que me lo pidieron, al observar ahora, desde una triste lágrima, las ruinas que han creado. Pero sólo una, que un nuevo presente se presenta.

Maribel Martín.

Me ha pedido mi confianza y apoyo y lo primero que observo en la profundidad de su alma, en la claridad de su mirada, que disiente de los hombres estúpidos, amorfos y tiránicos, para abrazar a la persona libre de pensamiento. Me alegra. Veo que no se rodeará de muñecos del mismo pelaje para introducir la mano en el agujero y ejercer de ventrílocuo, sino de personas de carne y hueso, a las que escuchará para integrar una voluntad en la que se sienta todo el mundo representado. Y sistema para obtener resultados positivos.

No oculta las pruebas de sus errores si los comete, que su natural es afrontar las consecuencias y hallar las soluciones con todos, implicando a la totalidad, y sea cual sea la solución.

No oculta la verdad, aunque sea inconveniente, y yo la he visto enfrentarse ante la mala saña del infundio hasta el final y con la verdad nuda, esté frente a ella quién esté, sin diferencias.

No se desalienta ante la posibilidad de no obtener éxito, y busca caminos alternativos, aun los que transitan por las sinuosas entrañas de la oposición represiva, que sólo la mueve la consecución de los objetivos de la voluntad fundamentalmente buena y representativa, la de todos. Veo que tampoco permitirá que la maneje nadie.

En esta manera de actuar, muestra a las claras su inteligencia, porque eso es Maribel a primera vista, transparente e inteligente. Ha aprendido a no vencer la oposición de los demás reprimiéndola con autoridad ni con excentricidades de ventrílocuo, sino dando valor a la discrepancia con agrado y veracidad.

No es una fanática de su propia imagen.

Por la claridad de su mirada, por su transparencia e inteligencia, opto por ella.

Ella puede.

miércoles, 4 de febrero de 2009

La Fabula del Perdón (Cuento Hindú)

Se reunieron todos  (los que están, que no son los que son)

Algunos acudieron desde lejanas tierras y esperaban alborozados el cómo se sacrificaría al Elefante Blanco de Baja Estatura, que se sabía que se iba a producir su sacrificio porque se anunciaba en múltiples crónicas de Apósteles Sagrados.

El Elefante Blanco de Baja Estatura penetró contundente al cubil, erecto de trompa y compungida la mirada, mentida y ocultos los colmillos. Suspiro, sorpresivo, se alzó sobre sus cuartos traseros y la erecta trompa troncal elevada hacia su propia imagen en mil retratos distintos, entonó enfática el “estáis todos perdonados”, el mismo que provocó en todos los presentes  (salvo al ermitaño del acento rural), un gritito típico y gutural, algo así como un “iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii”(léase in crescendo) que resonase nítido en una noche silenciosa y muy infinita.

Estáticos por el rapto de éxtasis, sobrecogidos por el paroxismo, observaron como el Elefante Blanco de Baja Estatura, elevó sus dedos al aire, al suelo, al centro del mundo, mientras exigía la fe de los presentes hacia su persona.

Las Tres Presencias del Rebosante Botox, asieron prontas, con delicada mirada, la erecta trompa del Elefante Blanco de Baja Estatura, y la ofertaron a los asistentes. Aquellos que fueron perdonados, tomaron la senda de las ovejas modorras y, al llegar a la trompa erecta, la besaron y lamieron, la vista perdida en la mirada aquiescente de las Tres Presencias del Rebosante Botox; mirada que devolvía a aquéllos la confianza porque se creen restituidos al devoto trabajo para el Elefante Blanco de la Triple Trompa Erecta.

Contentos, pero desconfiados, van turbados y silbando todos lo que están y maquillados de cremas pastosas, y se encaminan a la celebración que se organizó para hoy, alegrarse con algarabía de grandes luces por el retorno de la ovejas descarriadas al redil del corral diarreico, y se ensalza con una danza de bailarines de pasos falsos.

Mientras los otros danzan, quedaron solos el Elefante y su máximo discípulo enorme, en el redil o corral.

- No entiendo, maestro, la  razón por la que perdonáis a estos… (y calló)

- ¡Ay, hijo! Si lo supieses, serías inteligente y yo no ocuparía este lugar Brahamánico.

Continuaron su labor diabólica, ser perversos con quienes son críticos, en sacrificio a sus dioses dipavalínicos de mil brazos malabares.

jueves, 29 de enero de 2009

¿Existen las polillas zurdas? (léase en parábola)

El mundo se hace suflé con una rapidez inusitada, tanta, que, por narices, ha de haber polillas que lo pulvericen. Mas que polillas, termitas. Rectifico, más allá de decir el mundo quizá debí aclarar que me refiero a mi mundo, y declarar de esta manera que es lo que realmente se funde.

¿Por qué no lo supuse al inicio que eran las termitas? Sólo porque nunca he tenido relación con las mismas, no las vi en las vigas de la casa rural donde me crié.

Las polillas son cosa distinta. Creo que hasta las he trasladado escondidas en una americana de lino de marca reconocida, viajando ocultas como una ladilla cualquiera, aunque tampoco nunca he tenido relación con las ladillas.

Con alguna ladilla sí, que en esta vida, como dijo un torero muy recitado cuando hay que explicar que un filósofo no vale para nada, “tiene que haber de tó”. Aunque suplicó a vuecencias modifiquen el “haber” en “a ver”, que cuadra más con el simpático matador de bestias cornúpetas (que cornudas, son otras bestias)

¿Para nada sirve un filósofo? ¡Vive Dios que ahora sirven para servir de siervos serviles! Los filósofos son entidades que se jubilan y nadie les sustituye, salvo el dinero.

¡Los filósofos, por Dios, que nunca se juntaron con el dinero, ni Marx, que sólo escribió sobre el capital pero nunca se atrevió a capitalizarlo!

Aunque no sea mío, sino de maestro Osés, viene bien aquí quejarse plúmbeamente “¡qué se puede esperar de un País (esta nuestra España) donde el SER es una cadena de radio privada y el ENTE una Televisión pública!”.

¿Qué diría Heiddeger o Sartre si pudieran decir algo? Si Heiddeger no es Heiddeger sino Heidi-de-ger y Sartre es un traje mal enfundado, que da nausea.

Pero Heidegger y Sartre nada dicen, que están muertos. Tan muertos como Rosencranz y Gildenstein y Hamlet y Shakespeare y el propio Hidalgo D. Sancho Saávedra de Quijote y Cervantes, “a dineros pagados, brazos quebrados”. ¡Ah, de la sabiduría popular!

Dicho todo lo cual, puedo renunciar y renuncio a la condición de filósofo y quisiera ser reconocido como el primer falo-safo del reino, por arrecimar la simbología de lo erecto como la de lo distinto o diferente,  y conferir a la palabra el cariz de la diferencia es lo que nos eleva. Ahora sólo nos resta buscar la diferencia y arrimar la erección.

-         Tiempo ha Sancho, para descubrirlo, tanto como el que tuvo Shakespeare para acostarse con todas las mujeres de las que se disfrazó.

-         Mirad mi señor..

Para ser un buen político (ayer y hoy)

Antiguamente, para triunfar en política o, al menos, para que el público en general te mantuviera en la fama (cárdate la lana y échate a dormir), se precisaban, como imagen, que no imaginativamente, tres particularidades en su atuendo.

En primer lugar, el sombrero, que aportaba a la imagen cotidiana de las personas dignidad. Traer a la memoria y remembrar, la imagen de Churchill o de Ortega y Gasset; o de la malograda Rosa Luxemburgo. Ese sombrero que cubría la presencia o ausencia de ideas, al menos, procuraba una sobriedad, gravedad y nobleza impostada, la hipóstasis divina.

Hoy, el sombrero se abandonó y se sustituyó por el traje de corte italiano. Ese mismo que en las películas de los setenta, portaban con chulería mafiosa los proxenetas contra los luchaba Serpico o Jim Kelly, el karateka negro, junto a Jim Brown en “Los demoledores”. Era el traje de los malos del cine.

En segundo lugar, una tripa de Buda, que transmitiese tranquilidad, el aplomo ante los problemas, y que a cualquiera le forjaba imperturbable. Todos necesitaban un político que brotase como un hombre de sosiego, con la paz de espíritu, que, desde el silencio cuasi monacal, podía afrontar con frío equilibrio, cualquier desorden caótico provocado por los políticos sin tripa de Buda, que sólo perpetraban la conmoción de su furia acalorada, la inquietud convulsa en oleadas efervescentes de incomodidad. Allí comparecía el político, a la manera de Charles Laughton en “El proceso Paradine”, antes de que nos mostrase la manera de ser malvadamente dañino en “La sombra del cazador”.

Hoy en día, al contrario, el político ha modificado su ser de panza de Buda, por una estricta tripa “bifidus”, que no sé si es asimismo un dios o un utilitario modo de mantener un política de regularidad intestinal.

En tercer lugar, al mirar a las viejas fotografías de los antiguos políticos, éstas nos los muestran con una cara de ansiedad rotunda, inquietos, un rostro de afán, a la expectativa de lograr la solución más adecuada. Ese rostro de ansiedad es propio de quien tiene hemorroides (“u almorranas”, que explicaba Jesús Guzmán, sempiterno cartero), la tercera peculiaridad de un buen político.

Hoy en día, esa cara de inquietud, de ansiedad, lo “hemorroidal”, se mantiene, aunque no tenga su finalidad en hallar el problema, sino en quitarse de encima al pelmazo del ciudadano preguntón.